Que haya o no elecciones en noviembre, depende sólo de la Amígdala.
Que haya o no elecciones en noviembre, depende sólo de la Amígdala. 26 de julio 19
Mi interés en exponer lo siguiente no está motivado por convencer a nadie. Creo (por experiencia y estudio sobre el tema) que es imposible hacer cambiar la opinión de la gente que cree tener una opinión. Sólo intento razonar lo ocurrido desde otra perspectiva. Me extraña que no se haya considerado el tema de la amígdala en la negociación, pero por la manera de actuar, si lo ha sido, ha partido de un error: el desconocimiento de la amígdala de UP.
Hay un juego experimental económico que se llama “el juego del ultimátum”. Creo que puede ser este juego del que ha partido el PSOE. Por eso apurar el tiempo y llevar a UP a una decisión emocional. En este juego intervienen dos jugadores, el “ofertador” y el “aceptador”. El primero oferta sobre cómo dividir un bote de dinero, que el otro jugador tiene que aceptar o rechazar. Si rechaza la oferta, no habrá dinero para ninguno de los dos. Es decir, si el “ofertador” hace una oferta que el “aceptador” considera injusta (por ejemplo: 8 billetes para el primero y dos para el segundo) este la rechazaría pese a que él podría haber ganado cuanto menos dos. En este juego se mide el egoísmo de una parte y el trágala práctico de la otra. Contado así de forma sencilla espero que no se pierda de vista que este experimento es importantísimo. Ha sido muy estudiado y quien tenga curiosidad de cuáles son sus resultados, hay libros y webs que se la satisfarán.
Hoy nos importa lo que pinta la amígdala en todo esto. La investigación demuestra que rechazar una oferta es una decisión emocional, desencadenada por el enfado al recibir una oferta mezquina y el posterior deseo de castigo: por dignidad prefiero perder dos que admitir una injusticia. Y si se le activa la amígdala al segundo jugador por el método que sea, más probabilidades hay que de que sea rechazada la oferta.
Conclusión. De nada sirve hablar de sillones. Si el PSOE creyó este relato construido para debilitar a UP, se equivocó. Lo único que hizo fue activarle la amígdala y antes de perder la dignidad, pese a que las elecciones en noviembre no le fuesen favorables, UP puso por delante el sentimiento de justicia. Repasen ahora los titulares quejosos de UP “no estamos para decorar” “respeto a nuestros votantes” “no podemos aceptarlo por dignidad”.
Gente con daño en la amígdala se muestra típicamente generosa en el juego del ultimátum y no rechaza la oferta aunque se aumente la oferta injusta. ¿Por qué? Generalmente porque creen que su generosidad acabe en una reciprocidad que le compense a largo plazo. Es un altruismo no aprendido. Innato. Son personas patológicamente altruistas. Pero la amígdala es también un disco duro de malas experiencias que se moviliza y aprende a estar vigilante y desconfiar. Repasen de nuevo los titulares de UP: “no nos fiamos” “no es la primera que nos engañan a los españoles el PSOE”
Como UP cree que tras esta negociación sólo cabe conseguir dinero para mejoras sociales según su ideario como movimiento y según su programa como partido, insiste en la proporcionalidad, cuanto menos 6-4 le parecería lo más razonable, pues solo le valen los ministerios que sirven para hacer un reparto justo de la riqueza con la que quieren significarse. Y como se le activa la amígdala, es capaz de arriesgarse a desaparecer antes de admitir un mal trato, más sabiendo que el otro también saldrá castigado, Sánchez no saldría con escaños suficientes en noviembre. Y si UP entra en ansiedad y enfado porque las políticas que anhelaba, que también serían una recompensa a todo su esfuerzo por hacer hegemónicas sus ideas para salir de la crisis, no se consiguen, no les importaría a una mayoría de sus inscritos el inmolarse. Y eso no conviene a Sánchez que bien dijo que siempre debe haber una izquierda a la izquierda del PSOE. Se va entendiendo ahora todas estas frases sueltas.
En este juego es fácil encontrar ejemplos de aceptar repartos injustos por no perder la pasta. Véase los pactos Cs, PP y Vox. O la presidencia de la Diputación de Zamora cedida por el PP. El alcalde de Vox en Roales. Por poner ejemplos actuales.
Entendida la amígdala, se entiende que la estrategia del PSOE empeora el acuerdo. Pero queda analizar la amígdala de Pedro. Recuerden el discurso y las respuestas de estos días. Se cree revestido de la legitimidad de toda la historia del Partido Socialista como si una lengua de fuego de un dios, por ser del PSOE, ya le diera el don de lenguas políticas y suyos los éxitos conseguidos por los anteriores. Ni se cuestiona que es él el que tiene que estar a la altura de la Historia. Añadan los bandazos en cada entrevista en función de a quién quería camelar. El derecho que se arroga de ser investido “porque eso es lo que mandan los españoles” (según Él). Lo difícil para el PSOE que ha sido quitárselo de encima cuando parecía muerto. En la investidura, tirándole los tejos a la derechona. Vamos, que no ahorra en gastos para ser presidente, pero sí para soltar ministerios. A más imagino al IBEX, a la Banca, a los Varones, presionando porque no quieren un gobierno de coalición igual que existe en otros países. Creo, por todo ello, que su amígdala puede luchar contra todas estas adversidades con tal de ser presidente y eso nos da una oportunidad en septiembre de abrir un periodo de gobierno en coalición, interesante y necesario y deseado por la mayoría.
¿Mi temor? Que la amígdala también se activa a través de la ínsula cuando los humanos pensamos en algo moralmente desagradable. La ínsula y la amígdala se activan cuando imaginamos a las tribus vecinas como si fueran cucarachas asquerosas. Y los medios de desinformación masiva, con algo más de pasta, podrían llevar una campaña contra UP hasta conseguir que la izquierda le coja tanto asco que bastaría con eso para eliminarlos del tablero político. Convencer con razones es imposible pero la manipulación mediática tiene armas poderosas de influencia. UP desaparecería si no hay una izquierda razonable que aguante el pulso y aproveche para hacerse bloque en noviembre. Y este país habría perdido la experiencia más esperanzadora desde hace mucho porque habrían ganado los que aceptan tratos con truco porque algo se les queda entre las manos. Como ven, todo es cosa de la amígdala.

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